Impuestos en Holanda y fiscalidad

Impuestos en Holanda

Holanda se considera una de las naciones más ricas en cuanto a economía se refiere, sustentando la misma en una amplia actividad industrial. Además de ello, la estructura fiscal del país es clásica, por lo que los impuestos en Holanda son realmente llevaderos debido a la robustez de la economía en general.

El sistema fiscal holandés es justo pero flexible, de manera que los habitantes de este país, en comparación con otros como Francia o Bélgica, disponen de varios beneficios. Las regulaciones y tasas aplicadas se amoldan a la ganancia general de las personas y sociedades, permitiendo un amplio desarrollo de la estructura tributaria.

Impuestos en Holanda sobre los salarios

El impuesto sobre la renta no difiere en gran medida del resto de los países de la Unión Europea, siendo justamente aplicable al sueldo de los trabajadores. El cumplimiento de este tributo está en manos del ente, empresa, institución o corporación empleadora, de manera que mensualmente descuenta el porcentaje adecuado del salario.

Los recaudos están establecidos por el gobierno holandés de acuerdo a un previo análisis del comportamiento social y laboral de la población. Tales recaudos permiten el ingreso del dinero proveniente del pago de impuestos a la Administración Tributaria Holandesa, régimen predeterminado para guiar los impuestos en Holanda.

Las tasas porcentuales a emplear tomando en cuenta las ganancias percibidas por una persona en específico, se rigen bajo un algoritmo progresivo. Esto quiere decir que la cifra porcentual puede fluctuar desde un mínimo del 8% hasta un máximo registrado del 52% de los ingresos globales.

Pero no todo es así de simple ya que los impuestos en Holanda, en especial aquel ejercido sobre la renta, se divide en tres categorías importantes. En la primera categoría se hace referencia a las deducciones por sueldo, vivienda (hipotecas), pensión y seguro médico.

En la segunda categoría aparecen aquellas deducciones por intereses a grandes empresas, cuya tasa porcentual está fijada en un 25%. Por último, la tercera categoría exige las rentas para los intereses bancarios, bien sean ahorros o inversiones, con un 30% de tasa establecido.

Impuestos en el país sobre clases o tipo de trabajador

Los impuestos aplicados a las sociedades son otro aspecto importante dentro de la economía holandesa, abarcando empresas nacionales, extranjeras y personas jurídicas. Esta clase de impuestos en Holanda también se determinan de acuerdo a un algoritmo progresivo idéntico al del impuesto sobre la renta, pero utilizando otros parámetros.

Para montos que se limiten a los 200.000 euros, el porcentaje base o inicial es el 20% a declarar como tributo para no incumplir con las leyes. Por otra parte, si sobrepasan los 200.000 euros, la tasa se eleva hasta el 25% a recaudar.

Esta clase de tributos va de la mano con los impuestos de consumo, conocido como “BTW” (Belasting Toegevoegde Waarde) aplicables tanto para las empresas nacionales como para aquellas que sean foráneas.

Hasta un máximo de 21% en recaudos tributarios puede ser aplicable; sin embargo, para productos alimenticios solo es empleado el 6%. Aquellas transacciones que están relacionadas con la exportación de productos por medio de transporte internacional aéreo o marítimo, están exentas de BTW. 

Declaración de la renta en Holanda

La declaración de la renta en Holanda es la forma que tienen los ciudadanos de este país para ponerse al día en lo que a impuestos se refiere. Esta se realiza anualmente y en nuestro post sobre la declaración de la renta en Holanda encontrarás toda la información al respecto.

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