Impuestos en Italia y fiscalidad

Impuestos en Italia

La estructura fiscal italiana no difiere demasiado del resto de los países que conforman la Unión Europea. Solo varía según algunas leyes fiscales específicas que dicho país aplica.

Los impuestos en Italia están basados en una tasa impositiva progresiva de acuerdo a un porcentaje que puede fluctuar en más o en menos a medida que los ingresos percibidos por el contribuyente sufren un auge en el tiempo.

Impuestos en Italia sobre el salario

El impuesto sobre la renta italiano es uno de los más organizados que existe en el antiguo continente, diferenciando en gran medida a las personas residentes y a las no residentes. De esta manera, aplican distintos puntos legales y tributarios dependiendo de la condición de la persona en ese sentido, equilibrando la balanza a la hora de la recaudación de los ingresos impositivos.

Una persona se denomina como residente legal cuando está correctamente presentada o inscrita en el registro civil del país. También lo será si ha estado alojada en el país por más de 183 días en un mismo año natural. De este modo se convertiría automáticamente su status tributario en un residente fiscal del Estado Italiano.

Aquellas personas residentes deben pagar impuestos en Italia, en especial aquel que se aplica sobre la renta. Todo con base en los ingresos que generen a nivel mundial. En contrapartida, aquellos considerados como no residentes solo deben declarar su status impositivo sobre el ingreso que perciben dentro del territorio italiano.

Como es de esperarse, las deducciones que se aplican son las correspondientes a la cancelación de seguridad social y médica, gastos de salubridad en general, más las pensiones. El impuesto sobre la renta establece una tasa mínima de declaración del 23% para los ingresos inferiores a 15.000 euros. Mientras que el porcentaje más elevado es del 43% de declaración ante salarios superiores a los 55.000 euros.

A su vez, imponen un gasto tributario municipal y regional, desde el 0 a 0.8% y desde 1.23% al 3.33% respectivamente. Sumándose a la contribución total de los impuestos en Italia a pagar.

Impuestos en el país según clases o tipo de trabajador

Al igual que para las personas, los impuestos en Italia aplicados a las sociedades o clases, suelen ser separados en agrupaciones residentes o no-residentes. Aquellas instituciones consideras nacionales, tributan por sus ingresos de carácter mundial. Mientras que aquellas que son impropias al país transalpino, solo lo hacen con lo que perciben a nivel nacional.

Los ingresos de las empresas nacionales o extranjeras se gravan con base en una tasa tributaria fija del 24% en deducciones aplicables sobre gastos comerciales. Esto es así, abarcando incluso aquel dinero destinado al levantamiento propio de la compañía o el pago de intereses, bonificaciones y publicidad en general.

Como hecho relevante, esta clase de impuestos en Italia también puede encontrarse bajo un régimen de exención fiscal del 95% para los ingresos relacionados con otras operaciones. Esto quiere decir que nada más son tributadas aquellas ganancias relacionadas con la cancelación de beneficios o bonificaciones, mientras que los dividendos o intereses de otras transacciones se distribuyen a los accionistas.

Declaración de la renta en Italia

Como en la mayoría de países europeos, la forma de ponerse al día con el fisco es hacer la declaración de la renta en Italia. Infórmate de todos los detalles sobre la misma en el artículo específico en que desgranamos cómo, cuándo y quién debe hacerla.

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