Impuestos en Portugal y fiscalidad

Impuestos en Portugal

Portugal es uno de los países más llamativos del planeta por su cultura y diversidad de ecosistemas, recibiendo gran cantidad de visitas anualmente. Su sistema económico es ejemplar, avalado en su sistema fiscal, que en reiteradas ocasiones ha sido tema de discusión por sus controversias a la hora de pagar impuestos en Portugal.

Impuestos en Portugal sobre el salario

Dentro del territorio portugués, el sistema tributario se aplica tanto a personas residentes como no residentes, condiciones que determinan un tipo de contribución u otra. Una persona es residente portugués cuando cumpla 183 días de vivienda dentro del país que pueden ser o no consecutivos, dentro de un lapso de un año fiscal o natural.

Saber esto es de vital importancia, puesto que una persona denominada residente, debe tributar con base en sus ingresos a nivel mundial; sin embargo, aquellas que sean no-residentes, contribuyen al pago de impuestos en Portugal de acuerdo al monto que perciben dentro del territorio nacional sin excepciones.

El hecho impositivo a declarar para los residentes empieza desde un mínimo del 14.5% hasta un 48% en total; sin embargo, para los no-residentes, la tasa implementada está anclada en un 20% de declaración de impuestos sobre el ejercicio fiscal.

Este tipo de impuesto se cimienta una renta imponible con respecto a rendimientos de trabajo y a las pensiones asignadas a un residente o no-residente. Se entiende por rendimiento de trabajo a aquella renta que incluye sueldo mínimo, comisiones, bonificaciones o complementos como el de coste de vida y vivienda.

Por otra parte, los impuestos en Portugal que van de la mano con las rentas imponibles, también deducen por gastos de seguridad social y médica o gastos médicos específicos. Además, se deducirán a su vez contribuciones o donaciones realizadas para incentivar las garantías culturales y sociales del país en todos los niveles existentes.

Impuestos en el país sobre clases o tipo de trabajador

Un hecho relevante a tener en cuenta fue una situación suscitada desde el año 2009 en relación a la estadía de pensionados extranjeros en Portugal. Constaba en que, mediante una ley fiscal, aquellos residentes extranjeros con un subsidio, ingreso o pensión de origen alterno, sólo pagaban una tasa fija del 20% de impuestos en Portugal según los ingresos obtenidos en dicho país.

Por ende, un pensionado podía vivir libre de impuestos, ya que la ley portuguesa lo eximía tanto de pagar impuestos en su nuevo domicilio como en su país de origen. Esto cambió con la llegada de un nuevo gobierno, trazando un impuesto del 10% para aquellos que subsisten bajo esa premisa.

Siguiendo el mismo principio para las personas residentes y no-residentes, lo mismo se aplica en caso de las empresas y el impuesto sobre las sociedades. Una compañía autónoma de Portugal debe declarar impuestos sobre los ingresos que recibe a nivel mundial. Mientras que las empresas extranjeras solo lo harán conforme a la ganancia obtenida dentro del territorio portugués.

En ambos casos, la tasa es estándar para la cancelación de este tipo de impuestos, limitada al 21% sobre rentas imponibles. Aunado a esto, las leyes fiscales de Portugal establecen deducciones por recargo estatal (de 3% al 7% según beneficios) y una recarga municipal. Su tasa dependerá de la provincia pero con un máximo del 1,5%.

Declaración de la renta en Portugal

Como no podía ser de otra manera, el pago de impuestos se regula mediante la declaración de la renta en Portugal. Si quieres saber con más detalle cómo funciona, visita nuestro post específico sobre la misma.

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